México, 16 de octubre.- El gobierno de Estados Unidos revocó las restricciones que impedían a las aerolíneas mexicanas abrir nuevos vuelos desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y el Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México (AICM) hacia territorio estadounidense, en una decisión que busca restablecer las condiciones para ampliar la conectividad aérea entre ambos países.
La determinación fue tomada por el Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT) y entró en vigor de manera inmediata, lo que abre nuevamente la posibilidad de que las compañías mexicanas propongan nuevas rutas y aumenten las frecuencias de sus operaciones hacia el mercado estadounidense.
De acuerdo con el gobierno de México, la resolución es resultado del trabajo coordinado entre ambos países y de los avances alcanzados en el cumplimiento de los compromisos bilaterales en materia de aviación.
La medida implica la revocación de la Orden 213-2, mediante la cual las autoridades estadounidenses habían impuesto restricciones a las operaciones existentes, propuestas y futuras de las aerolíneas mexicanas.
Con ello, se elimina el impedimento que limitaba sus posibilidades de expansión desde los dos principales aeropuertos de la capital mexicana.
El entendimiento alcanzado también representa un avance para el AIFA, cuya conectividad internacional ha sido uno de los componentes de la estrategia aeroportuaria del gobierno de México, así como para el AICM, que concentra una parte importante del tráfico aéreo de la zona metropolitana.
El proceso que condujo a esta decisión se fortaleció a partir del Memorándum de Consultas suscrito en mayo de 2026, instrumento que estableció compromisos para atender las diferencias entre las autoridades aeronáuticas de ambos países.
Desde entonces, México avanzó en las acciones acordadas, según informó el gobierno federal.
La revocación de las restricciones abre un nuevo escenario para las aerolíneas mexicanas interesadas en ampliar su presencia en Estados Unidos, uno de los mercados relevantes para el transporte aéreo nacional.
La posibilidad de plantear nuevas rutas y frecuencias puede generar mayores alternativas de conexión para los pasajeros y oportunidades adicionales para las empresas del sector.
No obstante, el levantamiento de las restricciones no significa que todas las nuevas rutas vayan a operar de manera automática.
Las compañías deberán definir sus planes comerciales y cumplir con los procedimientos y requisitos aplicables para poner en marcha sus servicios.
El gobierno mexicano sostuvo que la resolución refleja la voluntad de ambas administraciones de avanzar hacia una nueva etapa de la relación bilateral en materia de aviación, sustentada en el diálogo, la cooperación institucional, el respeto a la soberanía y la aplicación de las mejores prácticas internacionales.
Asimismo, reiteró que continuará trabajando con las autoridades estadounidenses para fortalecer la conectividad aérea, generar mayores oportunidades para pasajeros, trabajadores y aerolíneas, y consolidar un sistema de transporte aéreo seguro, competitivo, moderno y confiable.

