Villahermosa, Tabasco, 25 de septiembre.- La estrategia de seguridad desplegada en Tabasco ha entrado en una nueva fase: además de perseguir a los generadores de violencia, las autoridades federales y estatales buscan debilitar las estructuras financieras y logísticas que permiten operar a los grupos delictivos, mediante el aseguramiento de hidrocarburos, drogas, armas, vehículos y bienes utilizados para actividades ilícitas.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, destacó que las acciones realizadas en la entidad no se limitan a incrementar la presencia de las fuerzas de seguridad, sino que buscan identificar a quienes ordenan y ejecutan delitos y, paralelamente, reducir la capacidad operativa de las organizaciones criminales.
Entre el 1 de octubre de 2024 y el 15 de septiembre de 2026, informó, las autoridades federales y estatales detuvieron a más de 6 mil 500 personas y aseguraron 2 mil armas de fuego, más de 39 mil 800 cartuchos, 2 mil 600 cargadores y 13 toneladas de droga.
Pero uno de los componentes relevantes de esta ofensiva se encuentra en el combate a las actividades que generan recursos para las organizaciones delictivas.
Harfuch informó que en Cunduacán y Comalcalco fueron cateados cuatro inmuebles vinculados con actividades ilícitas, donde se aseguraron 152 mil litros de diversos productos químicos, además de tractocamiones, pipas, tolvas, plataformas de carga, contenedores y otros vehículos.
A estos resultados se suman acciones recientes contra el robo y tráfico ilegal de hidrocarburos. El Gabinete de Seguridad federal reportó, por ejemplo, que en septiembre fueron asegurados en Huimanguillo más de 162 mil litros de hidrocarburo en dos operaciones distintas, además de drogas y vehículos.
La dimensión del problema explica por qué el combate al financiamiento criminal se ha convertido en uno de los componentes de la estrategia. Al retirar combustible, drogas, armas, vehículos y otros recursos, las autoridades buscan afectar la capacidad de los grupos para movilizarse, abastecerse y mantener operaciones en distintos municipios.
En paralelo, se han realizado detenciones de personas identificadas por las autoridades como operadores o integrantes de células delictivas. En Huimanguillo fue detenido Carlos Alfonso N., alias “El Sombra”; en Villahermosa cayó Cristian Humberto N., alias “El Diablo”, señalado como operador y líder de una célula; mientras que en Nacajuca fue detenido Darwin N., identificado como operador regional.
También se realizaron acciones en el municipio de Centro contra dos células relacionadas con hechos violentos. En una de ellas fueron detenidas ocho personas vinculadas, según las autoridades, con la quema de vehículos y establecimientos comerciales ocurrida el 24 de junio. En otra operación fueron detenidas siete personas señaladas como integrantes de una célula vinculada con el Cártel Jalisco Nueva Generación.
El enfoque también incluye la investigación de las cadenas de mando. Harfuch subrayó que el objetivo es llegar no sólo a quienes cometen directamente los delitos, sino a quienes ordenan homicidios, extorsiones y secuestros, así como afectar las estructuras financieras y operativas que sostienen a las organizaciones.
La estrategia ocurre mientras las autoridades reportan una reducción en los homicidios. De acuerdo con Harfuch, en agosto de este año el promedio diario de víctimas de homicidio doloso disminuyó 54 por ciento respecto de septiembre de 2024.
Sin embargo, el funcionario dejó claro que las operaciones continuarán, particularmente contra la extorsión y los delitos que afectan directamente a la población.

