La presidenta Claudia Sheinbaum se deslindó de la inconformidad del Partido del Trabajo (PT) con los procesos internos de Morena para definir a los coordinadores estatales de la Defensa de la Transformación y dejó en manos de ambas fuerzas políticas la negociación de su alianza electoral.
Ante los cuestionamientos sobre la posibilidad de que las diferencias entre Morena y el PT deriven en la pérdida de entidades en los próximos procesos electorales, así como sobre las advertencias petistas de que sin sus votos estaría en riesgo la aprobación de reformas pendientes en el Congreso, Sheinbaum evitó pronunciarse sobre el conflicto interno de los partidos.
“No me voy a meter, la verdad, son temas de la alianza electoral que está haciendo Morena”, respondió la mandataria.
Sin embargo, Sheinbaum sí fijó postura respecto al método utilizado por Morena para seleccionar a quienes encabezarán sus estructuras electorales en los estados, municipios y distritos: las encuestas.
La presidenta sostuvo que este mecanismo está establecido en los estatutos del partido y forma parte de los acuerdos que Morena ha adoptado con sus aliados, por lo que quien resulte favorecido en la encuesta será quien represente a la organización como coordinador o coordinadora de la Defensa de la Transformación en la demarcación correspondiente.
“Lo que es importante aquí es, digamos, el método que en su momento decidió Morena en sus estatutos y con sus alianzas, que son las encuestas”, señaló.
Sheinbaum explicó que el procedimiento contempla que, una vez realizada la medición, la persona que obtenga el respaldo establecido mediante este mecanismo sea quien encabece la coordinación correspondiente.
“Quien surja de la encuesta es quien representa para coordinador o coordinadora de un estado, de un municipio, de un distrito, y ese es el esquema que se ha utilizado siempre”, afirmó.
Con ello, la presidenta marcó distancia de las diferencias particulares que han surgido entre Morena y el PT en torno a la definición de candidaturas y posiciones electorales, particularmente ante la inconformidad de dirigentes y militantes petistas con los resultados o procedimientos de las encuestas.
El PT ha manifestado desacuerdos con algunas decisiones de Morena y ha planteado que su participación resulta determinante tanto para la competencia electoral como para mantener la mayoría legislativa necesaria para impulsar reformas.
En particular, dejó claro que la definición de candidaturas y los términos de la alianza deberán resolverse entre Morena y el PT, sin que la Presidencia intervenga en esa disputa.
“Pero ya el tema particular de la alianza entre el PT y Morena, pues ya que lo defienda”, concluyó Sheinbaum.

