México, 21 de septiembre.- La presidenta Claudia Sheinbaum defendió el método de encuestas utilizado por Morena para definir a sus coordinadores rumbo a los próximos procesos electorales y rechazó que exista un “dedazo” de la dirigencia partidista, al señalar que el mecanismo busca que sea la ciudadanía la que determine a quienes ocupan esas posiciones.
Ante cuestionamientos por la falta de difusión de las encuestas y por las críticas internas hacia algunos de los perfiles seleccionados, Sheinbaum explicó que el procedimiento contempla un conjunto de preguntas ponderadas y la participación de distintas casas encuestadoras, con el propósito de contar con resultados comparables y reducir posibles sesgos.
La mandataria recordó que este método se adoptó desde la formación de Morena, después de la experiencia de las elecciones internas del PRD, procesos que, dijo, terminaron por “pervertirse”. Por ello, se optó por un mecanismo de consulta a la población mediante encuestas.
“Las encuestas son 10 preguntas y cada pregunta tiene un peso ponderado para dar una calificación final”, explicó.
Sheinbaum señaló que el proceso no se limita a preguntar quién es la persona preferida para una candidatura, sino que contempla diferentes variables y una metodología que, aseguró, debe definirse de manera científica: dónde se levanta la encuesta, cómo se selecciona a los participantes, cuántas encuestas se realizan y la forma en que se plantean las preguntas.
Detalló que habitualmente participa un equipo de encuestas de Morena, acompañado por otras empresas encuestadoras que funcionan como ejercicios espejo para contrastar los resultados.
Sobre la decisión de hacer públicos o no los estudios, indicó que corresponderá a la dirigencia de Morena y a la Comisión de Encuestas determinar cuándo se difundirán los resultados completos.
“En su momento tendrán que abrir todas las encuestas”, sostuvo.
La presidenta también salió en defensa de los perfiles que han generado críticas por su trayectoria política previa o por no pertenecer a Morena desde sus primeros años.
Como ejemplo mencionó el caso de la senadora de Morena en Guerrero, Beatriz Mojica, cuestionada por su trayectoria, y recordó que varios gobernadores del partido tampoco forman parte del movimiento desde su fundación.
“Morena se fue construyendo con personas que venían de distintos lugares, convencidas de un proyecto”, afirmó.
Sheinbaum consideró que la diversidad de orígenes políticos de quienes se incorporaron al movimiento forma parte de su propia evolución y recordó que, en los procesos internos, también participan integrantes del Partido Verde y del Partido del Trabajo con sus respectivas propuestas.
Reconoció que un mecanismo abierto puede generar inconformidades entre quienes no resultan seleccionados, pero sostuvo que eso forma parte de un proceso democrático.
“Siempre va a haber un equipo que diga: bueno, pues no estoy de acuerdo”, señaló.
La presidenta insistió en que, a diferencia de los métodos que atribuyó al PRI y a las dirigencias de otros partidos, en Morena no existe un “dedazo” para determinar a los candidatos.
“Primero, no hay dedazo”, enfatizó.
Añadió que las diferencias internas y las críticas que se expresan públicamente, incluso a través de redes sociales, son parte de la dinámica del partido y no necesariamente representan una crisis.
Respecto a la presencia de los coordinadores en actos realizados en entidades como Querétaro, Sinaloa y Baja California, Sheinbaum señaló que actualmente no existe una prohibición para que acudan a ese tipo de eventos.
Precisó que la situación podría ser distinta si desempeñaran un papel preponderante o realizaran actividades que pudieran constituir una irregularidad electoral.
Sin embargo, señaló que todavía no comienza formalmente la inscripción de precandidatos o candidatos, por lo que, en este momento, pueden acudir como cualquier ciudadano.
La presidenta agregó que los actos a los que han asistido no son necesariamente eventos partidistas, pues también participan ciudadanos de distintos sectores, incluidos empresarios.
Sheinbaum llamó finalmente a los integrantes de Morena a mantener la calma ante las inconformidades y subrayó que el objetivo de los procesos internos debe centrarse en el proyecto político y no en intereses personales.

