México, 6 de septiembre.- La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno inició una investigación para determinar si existen responsabilidades administrativas relacionadas con la presunta contingencia sanitaria por un brote de salmonela registrada en el comedor destinado a médicos residentes del Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga”.
A través del Órgano Interno de Control (OIC) en la Secretaría de Salud, las autoridades abrieron un expediente el pasado 3 de septiembre, luego de que se reportara que médicos residentes presentaron síntomas gastrointestinales y que algunos de ellos requirieron atención hospitalaria.
La investigación busca esclarecer qué ocurrió, determinar el número de personas afectadas y establecer, en su caso, si hubo incumplimientos que pudieran derivar en responsabilidades administrativas.
Desde la apertura del expediente, el OIC ha solicitado información a distintas áreas del Hospital General de México para conocer el número de personas afectadas, su evolución médica, las medidas implementadas ante la situación y los estudios epidemiológicos realizados.
Como parte de las diligencias, el 4 de septiembre se llevó a cabo una visita de verificación en las instalaciones del comedor.
Durante esta inspección se recabaron documentación, testimonios y evidencia, además de que se revisaron las condiciones en las que se reciben, almacenan, preparan y distribuyen los alimentos.
Las autoridades también verificaron el cumplimiento de las medidas sanitarias aplicables al servicio de alimentación.
El comedor destinado a los médicos residentes permanece cerrado desde el 1 de septiembre, mientras continúan las investigaciones y se obtiene información adicional para determinar el origen de la situación reportada.
Uno de los puntos relevantes de la investigación será determinar la posible responsabilidad de la empresa que presta el servicio de alimentación de manera subrogada.
De acuerdo con la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, el expediente contempla investigar las probables responsabilidades de la persona moral encargada del servicio del comedor y, a partir de los resultados, determinar las acciones que correspondan.
No obstante, las autoridades subrayaron que hasta el momento no existe una determinación definitiva sobre la causa de la contingencia sanitaria ni sobre la responsabilidad de personas servidoras públicas o del proveedor.
La investigación continúa en proceso de integración y todavía están pendientes resultados de laboratorio, así como información adicional que permita establecer con mayor precisión qué provocó los padecimientos reportados entre los residentes.
El caso cobra relevancia debido a que involucra un servicio de alimentación destinado a personal médico en formación dentro de uno de los principales hospitales públicos del país.
La investigación deberá determinar si la situación obedeció a un problema sanitario en el manejo de los alimentos, a alguna otra circunstancia, o si existen elementos para atribuir responsabilidades administrativas.
La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno señaló que continuará dando seguimiento a los hechos bajo criterios de objetividad, rigor técnico y apego a derecho.
Hasta que concluyan las investigaciones y se cuente con los resultados de laboratorio y demás elementos probatorios, no puede establecerse de manera definitiva el origen de la presunta contingencia ni atribuir responsabilidades.

