México, 31 de agosto.- La presidenta Claudia Sheinbaum anunció la renovación, por seis meses más, del acuerdo voluntario con empresarios gasolineros para contener los precios de los combustibles y contribuir a combatir la inflación y la carestía, en beneficio de la economía de las familias mexicanas.
El convenio, renovado en Palacio Nacional y vigente a partir de agosto de 2026, establece como referencia que el precio de la gasolina regular deberá mantenerse por debajo de los 24 pesos por litro, mientras que el diésel tendrá que permanecer por debajo de los 27 pesos por litro.
La estrategia busca mantener la estabilidad en los precios de los combustibles mediante un esquema de cooperación entre el Gobierno de México y la iniciativa privada, con el propósito de evitar presiones adicionales sobre el gasto de los hogares y sobre los costos de bienes y servicios.
Sheinbaum destacó que la renovación del acuerdo forma parte de las acciones de su administración para enfrentar la inflación y reducir el impacto de la carestía en la economía de las familias mexicanas.
El esquema contempla condiciones diferenciadas para las franjas fronterizas, donde los precios de la gasolina y el diésel serán todavía menores debido a la aplicación de una tasa de 8 por ciento del Impuesto al Valor Agregado (IVA).
Esta condición forma parte de la estrategia diseñada para mantener precios estables de los combustibles y ofrecer condiciones más favorables a los consumidores en las regiones fronterizas.
El gobierno federal ha planteado el control y estabilización de los precios de los combustibles como uno de los mecanismos para evitar que los incrementos en energéticos se trasladen al resto de la economía, particularmente al transporte y a los productos de consumo.
Durante la renovación del acuerdo, representantes del sector gasolinero reconocieron avances en distintos temas que han sido planteados en la relación entre la autoridad y los empresarios del ramo.
Entre ellos destacaron la simplificación administrativa, orientada a reducir trámites y facilitar la operación de las estaciones de servicio.
También señalaron avances en el combate al mercado ilícito de hidrocarburos, uno de los principales problemas que enfrenta el sector y que genera competencia desleal para los establecimientos que operan dentro de la legalidad.
Otro de los puntos reconocidos fue la reducción de comisiones en las ventas realizadas mediante tarjetas de crédito y otros medios electrónicos, lo que representa una disminución en los costos asociados a las operaciones de las estaciones de servicio.
Los empresarios también valoraron el reforzamiento de la seguridad pública, debido a que las gasolineras son establecimientos que requieren condiciones de seguridad para trabajadores, empresarios y consumidores.

