México, 16 de abril.- Un grupo de científicos convocado por el gobierno federal confirmó la existencia de un derrame de hidrocarburo en la zona de la plataforma Abkatún, dentro del complejo Cantarell, en el Golfo de México, mientras que Petróleos Mexicanos (Pemex) separó del cargo a tres funcionarios por presuntas irregularidades en el manejo del incidente.
Durante la conferencia del Grupo Interinstitucional, la secretaria de Ciencias, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz, informó que el análisis de más de 70 imágenes satelitales permitió concluir que sí existió una emanación de petróleo en las inmediaciones de Abkatún, la cual fue posteriormente dispersada por condiciones ambientales.
Según detalló, las imágenes captadas entre el 4 y el 17 de febrero muestran manchas de hidrocarburo con extensiones variables: alrededor de 18 kilómetros el 4 de febrero, 47 kilómetros el día 7 y hasta 75 kilómetros el 15 de febrero.
Ruiz explicó que estas manchas presentan un color ocre característico, lo que permitió diferenciarlas de las chapopoteras naturales de la región, como la de Cantarell, que es una emanación permanente identificada desde al menos 2018.
Mediante modelos de simulación que consideran corrientes marinas y vientos, el grupo científico determinó con alta probabilidad que la mancha de hidrocarburo se desplazó hacia las costas de Veracruz a partir del 24 de febrero, con posible alcance posterior hacia el norte de esa entidad y Tamaulipas.
El estudio descarta que un vertimiento ilegal previamente detectado —y ya contenido por Pemex— haya contribuido a la contaminación en playas, mientras que continúa el análisis sobre el impacto de chapopoteras naturales.
Por su parte, el director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, precisó que el origen del derrame fue una fuga localizada el 8 de febrero en un oleoducto de 36 pulgadas en el lecho marino, detectada por buzos especializados.
La reparación concluyó hasta el 18 de febrero, es decir, diez días después, periodo en el que el hidrocarburo se liberó al mar.
Rodríguez Padilla reveló que el análisis de bitácoras y documentos internos arrojó una serie de irregularidades graves:
- La pérdida de integridad del ducto no fue reportada a altos mandos.
- La fuga fue negada inicialmente por áreas operativas.
- Coincide el punto de fuga con el origen de la mancha detectada por científicos.
- Se ocultó la recuperación de al menos 350 metros cúbicos de agua oleosa.
- Se desplegaron 11 embarcaciones pese a que se reportaba un “lagrimeo”.
- No se cerró oportunamente la válvula principal; esto ocurrió hasta el 14 de febrero.
Además, desde el 6 de febrero ya existía una solicitud para simular la dispersión del hidrocarburo, lo que sugiere conocimiento anticipado del incidente.
Ante estos hallazgos, el director de Pemex informó que ya presentó denuncias ante la Fiscalía General de la República y la Secretaría Anticorrupción, mientras que el subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental, el coordinador de Control Marino, Derrames y Residuos, el líder de Derrames y Residuos, fueron separados de sus cargos en tanto avanzan las investigaciones.
El almirante Raymundo Morales, secretario de Marina, confirmó que el Órgano Interno de Control ordenó estas separaciones tras detectar presuntas responsabilidades en los hechos.
