México, 13 de abril.- En medio de la escalada de tensiones en Medio Oriente, la presidenta Claudia Sheinbaum colocó en el centro de su posicionamiento el llamado del Papa León XIV a la paz, al reconocer su liderazgo moral y definir su postura como “profundamente cristiana”.
Durante su conferencia matutina, la mandataria lamentó que no se concretara un alto al fuego tras las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, pero subrayó que, frente a ese escenario, la voz del líder del Vaticano se mantiene como un referente ético en favor de la paz.
“El Papa ha estado llamando permanentemente a la paz… no solo a Estados Unidos, sino a todos”, afirmó.
Sheinbaum no solo retomó el mensaje del pontífice, sino que le dio un significado particular al describirlo como una posición “muy cristiana”, en referencia a los valores de no violencia, reconciliación y diálogo.
La presidenta enfatizó que el Papa no solo representa a una religión, sino también a un Estado con influencia global, lo que amplifica el alcance de su llamado en un contexto de creciente incertidumbre internacional.
“Es una posición muy cristiana… convocando a la paz en el mundo”, señaló.
En contraste con la falta de consensos entre las potencias involucradas, Sheinbaum destacó la consistencia del Papa en su insistencia por evitar la confrontación y promover soluciones pacíficas.
El señalamiento adquiere relevancia en un escenario donde las negociaciones no han prosperado, lo que eleva el riesgo de una mayor escalada.
La mandataria reiteró que México mantendrá su política exterior basada en principios constitucionales como la no intervención, la autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de controversias, en una postura que, dijo, coincide con el mensaje del pontífice.
“Esa siempre va a ser nuestra posición: apoyar la paz”, concluyó.

