México, 1 de abril.- El senador de Morena, Gerardo Fernández Noroña, sostuvo que ningún político o política del movimiento de la Cuarta Transformación (4T) tiene la obligación personal de vivir bajo un esquema de austeridad, al tiempo que defendió a José Ramón López Beltrán, hijo mayor del expresidente Andrés Manuel López Obrador, frente a lo que calificó como una campaña de acoso e hipocresía por parte de sus críticos.
Durante una transmisión en redes sociales, el legislador subrayó que José Ramón López Beltrán “no es funcionario público” ni ha tenido responsabilidades dentro del gobierno encabezado por su padre por lo que —dijo— su vida personal pertenece estrictamente al ámbito privado y no debería ser objeto de escrutinio político.
Fernández Noroña enfatizó que el hijo mayor del exmandatario es “un particular en el sentido absoluto y estricto de la palabra”, y cuestionó que se le critique por su nivel de vida o decisiones personales, como viajes o estancias en hoteles, siempre que estos estén sustentados en ingresos legítimos.
“El acoso hacia él y su familia es infame”, afirmó, al denunciar que incluso sus hijos menores han sido expuestos públicamente, lo que consideró una falta grave de ética.
A su juicio, este tipo de ataques responde a una animadversión política contra el expresidente López Obrador que se extiende hacia su entorno familiar.
En este contexto, el senador fue enfático al señalar que la austeridad no puede imponerse como una obligación individual a quienes forman parte del movimiento.
“Es un nivel de golpeteo constante, porque su único argumento es… y el movimiento les ha abierto esa puerta, lo digo con franqueza también, que si eres austero o no eres austero, díganme esa, en lo personal ningún político, política del movimiento tiene obligación de ser austero, en lo personal ninguno, en las políticas públicas absolutamente. Y yo vuelvo a insistir que si tu de plano acreditan un nivel de vida superior a tu ingreso, ahí eso no hay que tolerarlo, porque eso huele a corrupción”, sostuvo, al precisar que este principio debe aplicarse en el ejercicio del poder público y en el diseño de políticas gubernamentales, pero no en la esfera privada.
Explicó que exigir austeridad en la vida personal resulta contradictorio e incluso discriminatorio, particularmente cuando se trata de personas con patrimonio previo o ingresos comprobables.
Como ejemplo, mencionó a figuras como Marcelo Ebrard, cuya familia —dijo— ha tenido recursos por generaciones, por lo que sería “ridículo” exigirle un cambio de estilo de vida.
Asimismo, hizo referencia a casos como el de Omar García Harfuch, señalando que proviene de una familia con solvencia económica, lo que no debería ser motivo de cuestionamiento público.
También mencionó a la empresaria Altagracia Gómez Sierra, cercana al gobierno, quien —apuntó— no ocupa un cargo público y mantiene un nivel de vida acorde con su patrimonio.
Fernández Noroña insistió en que el verdadero problema radica cuando existe una incongruencia entre ingresos y estilo de vida, lo cual podría ser indicio de corrupción.
“Si tus desplazos acreditan un nivel de vida superior a tu ingreso, ahí no hay que tolerarlo”, afirmó.
El legislador también acusó un trato desigual en el escrutinio público, al señalar que familiares de expresidentes como Vicente Fox, Felipe Calderón o Enrique Peña Nieto no fueron sometidos al mismo nivel de crítica mediática.
“¿Cuándo han sido sometidos a ese escrutinio los hijos de Vicente Fox, del cabeza hueca de Vicente Fox? Bueno, el propio hijo de Felipe el Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa, que es un tipejo y que ha manifestado interés de participar políticamente y que no se le conoce ningún oficio ni beneficio, ningún ingreso y que se da la gran vida, ¿cuándo le han dado seguimiento a El Borolitas? Nunca, absolutamente nunca, a los hijos, hijas de Enrique Peña Nieto, ni pretendo que lo hagan, sólo estoy poniendo ejemplos evidentes, bueno y para atrás de Zedillo, de Salinas”, reiteró.
Finalmente, reiteró que nadie debería sentirse culpable por mejorar su situación económica a partir de ingresos legítimos, incluso si se dedica al servicio público.
“Ahora resulta que debes sentirte culpable por dedicarte a la política”, expresó, al calificar como “grotesco” el nivel de cuestionamiento hacia figuras vinculadas a la 4T.

