Oxchuc, Chiapas, 16 de marzo.- El gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, anunció una inversión superior a 2 mil 694 millones de pesos para 2026 como parte de la estrategia denominada Declaratoria por la Prosperidad de los Pueblos Históricamente Olvidados, dirigida a 12 municipios con los mayores niveles de rezago en la entidad.
Durante un acto realizado en Oxchuc, ante más de 25 mil personas, el mandatario afirmó que el programa busca atender de manera integral a comunidades que durante años quedaron fuera de las políticas públicas, mediante acciones coordinadas en educación, salud, alimentación, medio ambiente, caminos, servicios básicos y productividad.
Ramírez Aguilar sostuvo que esta iniciativa marca el inicio de una nueva etapa para el estado, basada en los principios del humanismo y el buen vivir, con la intención de revertir décadas de abandono en diversas regiones de Chiapas.
“Chiapas no volverá a quedar al margen de las decisiones; sus pueblos no volverán a ser olvidados. La espera dejará de ser costumbre y pasaremos del olvido a la prosperidad”, afirmó.
El gobernador también evocó el legado del obispo Samuel Ruiz García y las luchas sociales vinculadas al Ejército Zapatista de Liberación Nacional, al señalar que la reconciliación y la unidad entre sociedad y gobierno son fundamentales para consolidar la paz y el desarrollo en el estado.
Como primera acción del programa, Ramírez Aguilar inauguró la rehabilitación y el equipamiento del Hospital Básico Comunitario de Oxchuc, obra que requirió más de 16 millones de pesos, además de la entrega de una ambulancia para fortalecer la atención médica en la región.
El mandatario explicó que el objetivo es garantizar servicios de salud dignos y de calidad, así como reforzar la prevención y el combate de enfermedades en comunidades indígenas y rurales.
En el evento participaron alcaldes y alcaldesas de los municipios beneficiados: Oxchuc, Capitán Luis A. Vidal, Aldama, Chalchihuitán, Chanal, Chenalhó, El Bosque, Mitontic, Pantelhó, San Andrés Duraznal, San Juan Cancuc y Tila, considerados entre los de mayor rezago social en la entidad.

