La presidenta Claudia Sheinbaum, descartó que las diferencias expresadas por el Partido Verde y el Partido del Trabajo respecto a su propuesta de reforma electoral representen una “traición” dentro de la coalición que impulsó a la llamada Cuarta Transformación, al señalar que se trata únicamente de “puntos de vista distintos” que deberán resolverse durante el debate legislativo.
Durante su respuesta a cuestionamientos sobre la postura de legisladores aliados que han manifestado reservas frente a la iniciativa, la mandataria sostuvo que el hecho de que existan discrepancias no implica una traición al proyecto político que encabeza.
“Son puntos de vista distintos, yo no lo pondría como que es una traición a la Cuarta Transformación, son puntos de vista distintos”, afirmó.
La presidenta recordó que la presentación de la reforma fue un compromiso asumido con la ciudadanía, por lo que decidió enviarla al Congreso para su discusión, donde —subrayó— es natural que surjan diferentes posiciones entre las fuerzas políticas.
En ese sentido, señaló que será el propio proceso legislativo el que determine el rumbo de la iniciativa.
“En el Congreso hay puntos de vista distintos, entonces vamos a esperar cómo será el debate y la votación”, indicó.
Asimismo, adelantó que la definición de las coaliciones electorales rumbo a los comicios de 2027 se realizará más adelante, cuando los partidos políticos tomen sus decisiones internas.
Sheinbaum también criticó a sectores de la oposición por, según dijo, recurrir a descalificaciones e insultos en lugar de debatir con argumentos el contenido de la reforma.
La mandataria mencionó que algunos analistas y figuras políticas han utilizado expresiones ofensivas contra la Presidencia de la República al referirse a la iniciativa, lo que —consideró— evidencia la falta de argumentos en el debate.
Entre quienes criticaron la propuesta mencionó al panista Diego Fernández de Cevallos y al analista Macario Schettino.
“Cómo una oposición usa insultos… primero, pues a mí ni me afecta, pero llama la atención los argumentos que se usan”, expresó.
La presidenta aseguró que la reforma no modifica la proporcionalidad con la que se distribuyen las curules entre los partidos políticos en la Cámara de Diputados, sino que plantea cambios en el mecanismo de elección de legisladores plurinominales.
Explicó que la diferencia principal es que, en lugar de que las dirigencias partidistas definan las listas de candidatos plurinominales, sea la ciudadanía quien pueda votarlos directamente.
“La única diferencia es que en vez de que el partido defina la lista plurinominal, pues que los vote la gente”, señaló.
De acuerdo con la mandataria, la iniciativa también contempla reducir el financiamiento público a los partidos políticos y disminuir el gasto del Instituto Nacional Electoral.
Entre las medidas mencionadas se encuentra la reducción de los salarios de consejeros del Instituto Nacional Electoral.
“Que los partidos no tengan tanto dinero, que el INE no gaste tanto, que se bajen los salarios de los consejeros”, puntualizó.
Sheinbaum insistió en que la reforma responde a propuestas recogidas durante los foros de discusión organizados sobre el sistema electoral y defendió que se trata de cambios de fondo que buscan fortalecer la participación ciudadana.
No obstante, criticó que el debate público se haya centrado en las diferencias con partidos aliados como el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México, mientras que —dijo— no se analizan los argumentos de la oposición.
“La discusión se ha concentrado en el debate con el Verde y el PT… pero ¿y dónde están los otros argumentos?”, cuestionó.
La mandataria reiteró que la iniciativa mantiene intacta la proporcionalidad de la representación de los partidos en la Cámara de Diputados y llamó a discutir la propuesta con argumentos sobre el funcionamiento del sistema electoral y el uso de recursos públicos en las elecciones.

