México, 30 de enero.- El ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano advirtió que el sistema educativo nacional enfrenta serios problemas de calidad y eficiencia desde los niveles elementales, los cuales se reproducen a lo largo de toda la trayectoria escolar y limitan la movilidad social y el desarrollo del país.
Durante la ceremonia en la que el Instituto Politécnico Nacional (IPN) le otorgó el doctorado honoris causa, Cárdenas señaló que, pese a contar con mayores recursos, México no ha logrado avances significativos en educación, a diferencia de otros pueblos con menores condiciones económicas que han elevado sustancialmente sus indicadores educativos.
“Para nadie es un secreto que el sistema educativo nacional tiene serios problemas de calidad. Los problemas de calidad y eficiencia del aparato escolar empiezan desde la enseñanza elemental y se propagan a lo largo de toda la escalera curricular”, sostuvo.
En el acto solemne realizado en la Sala de Consejo del IPN, el exjefe de Gobierno capitalino subrayó que la educación ha sido históricamente un factor decisivo de equidad social y de oportunidades de progreso, ya que quienes logran ingresar, avanzar y concluir los ciclos escolares acceden a mejores condiciones de vida.
Destacó que en México y América Latina la movilidad social ocurre, en gran medida, a través de las instituciones públicas de educación superior, lo que explica su relevancia creciente en el desarrollo nacional.
“Son factor multiplicador de desarrollo social, cultural, tecnológico y económico. Sin ellas renacería el oscurantismo en todas sus manifestaciones”, afirmó.
Cárdenas también cuestionó la capacidad del Estado para garantizar el derecho a la educación, al señalar que nunca ha podido cumplir plenamente su obligación de ofrecer educación en todos los niveles obligatorios a la totalidad de la población.
“No existen aún los mecanismos legales para que cualquier habitante del país pueda exigir al Estado las condiciones que le permitan ejercitar su derecho a recibir educación, cualquiera que fuera el nivel educativo al que se quisiera acceder”, expresó.
El político subrayó que la educación no solo es un elemento estructural de equidad social, sino también un motor clave del desarrollo económico, particularmente cuando el sistema educativo se abre de manera efectiva para garantizar acceso, permanencia y conclusión en la educación superior.
En ese sentido, planteó que la universalización y democratización de la educación deben ir acompañadas de una elevación sostenida de la calidad en todos los niveles y modalidades, así como de una expansión acorde con la demanda social.
Advirtió que cuando la educación queda solo en el discurso y no se refleja en políticas públicas y presupuestos suficientes, los rezagos se profundizan.
“Cuando la prioridad se queda en el discurso y no se traduce en hechos, los presupuestos de la educación resultan insuficientes. Los rezagos no se superan”, enfatizó.
Finalmente, alertó que la falta de expansión de la oferta educativa provoca que generaciones enteras queden excluidas del sistema escolar en las edades clave, lo que impacta negativamente en la formación de una población más preparada, competitiva y con mayores capacidades de servicio para el país.
