Tecámac, Estado de México, 1 de diciembre.— Cerca de 200 militantes de Morena instalaron esta mañana un plantón en la explanada de la presidencia municipal de Tecámac para protestar contra la alcaldesa, Rosi Wong Romero, por lo que califican como una “ola de despidos injustificados” registrada en las últimas dos semanas y que, aseguran supera los 300 trabajadores cesados.
Los inconformes, entre ellos empleados recientemente separados de sus cargos, arribaron al ayuntamiento antes de las 8:00 horas, donde lanzaron consignas y exigieron ser recibidos por la presidenta municipal para entregarle un pliego petitorio.
De acuerdo con los manifestantes, los despidos han alcanzado no sólo a personal del ayuntamiento, sino también de organismos autónomos como el DIF, el ODAPAS y el IMDEPORTE.
Señalaron que la crisis interna obedece a un conflicto político en el que —afirman— existe injerencia del gobierno estatal, por lo que demandaron respeto a la autonomía municipal.
Entre sus principales exigencias se encuentran la reinstalación inmediata de los trabajadores despedidos, el freno a nuevos ceses de servidores públicos identificados con Morena, y que se detenga la presunta contratación de perfiles vinculados al PRI y al PAN. Acusaron además que la actual administración municipal ha impulsado una “alianza con el PRIAN” que, según dijeron, busca entregar el control político del municipio.
Aseguraron que entre los afectados hay militantes fundadores que participaron en el triunfo de Morena en 2018, incluidos consejeros estatales y nacionales del partido, quienes —denunciaron— han sido víctimas de “vejaciones, amenazas y violaciones a la ley laboral”.
En los últimos 15 días habrían sido removidos directores generales, directores de área, coordinadores, jefes de departamento y trabajadores operativos. Varios empleados señalaron que, a pesar del inicio del periodo decembrino, fueron forzados a firmar su renuncia sin recibir la liquidación conforme a la ley.
Además de la reinstalación, el grupo demandó reforzar la seguridad pública en el municipio, que —aseguraron— enfrenta un repunte de delitos en las últimas semanas.
Hasta este momento la alcaldía no había emitido una postura oficial sobre las acusaciones ni sobre la situación laboral del personal separado de sus funciones.

