Tegucigalpa, 27 de enero de 2022 (Reuters).- Xiomara Castro prestó juramento como la primera mujer presidenta de Honduras el jueves, con la presencia de la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, mientras su gobierno enfrenta pruebas sobre un Congreso fuertemente dividido, el aumento de la deuda y las relaciones con China.
Castro, flanqueada por su esposo, el expresidente Manuel Zelaya y sus hijos, prestó juramento en un estadio de fútbol al aire libre repleto, mientras sus seguidores bailaban y gritaban. Ella sonrió ampliamente mientras la banda presidencial azul y blanca estaba sobre su pecho.
«La catástrofe económica que heredo no tiene paralelo en la historia de nuestro país», dijo una sombría Castro en su discurso inaugural, denunciando que la deuda se multiplicó por siete bajo sus dos predecesores conservadores.
Dijo que era «prácticamente imposible» hacer los pagos de la deuda actual sin una reestructuración.
“Mi gobierno no continuará con la vorágine de saqueos que ha condenado a generaciones de jóvenes a pagar la deuda que contrajeron a sus espaldas”, agregó entre estruendosos aplausos.
Minutos antes, la multitud rugió su aprobación después de que Harris, a quien el presidente Joe Biden le ha encomendado liderar la política estadounidense en el empobrecido triángulo norte de América Central, fuera presentado anteriormente.
«Nuestra relación con Honduras es importante», escribió Harris en Twitter más temprano ese día, y agregó que luego se reuniría con Castro.
La asistencia de Harris es notable, ya que los funcionarios de menor rango suelen encabezar dichas delegaciones estadounidenses.